Mostrando las entradas con la etiqueta sociedad. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta sociedad. Mostrar todas las entradas

miércoles, 23 de marzo de 2016

ENSALADA FREAK | Cine Grindhouse (Parte 1)

[Sección coordinada por David A. Becerra*]
















“Un grupo de amigos tiene la idea de hacer una película, son jóvenes y quieren hacer cosas diferentes; el romance, el género histórico, las grandes producciones épicas no les interesan, saben que no tienen recursos, solo ganas, voluntad y una historia que contar, a ellos  les gustan los extraterrestres, los asesinatos, las cosas truculentas, los zombis, los robots del espacio, en fin, todo lo que ven en series de televisión, cómics y libros de ciencia ficción, una día comienzan, no saben usar una cámara, no tienen presupuesto para complicados sets, ni efectos especiales, reúnen a sus conocidos para que actúen en su producción, reciclan todo lo que pueden de sus casas, una sábana es un fantasma, un familiar con plastilina en el rostro, un horrible muerto viviente, todo sirve; al final la película es un desastre, carece de los niveles mínimos aceptables de producción, pero…, a las personas que se las muestran les gusta, es fresca, ingenua y divertida; ese grupo de amigos decide una cosa…volver a hacerlo”.


También te puede interesar
Coctel y Ensalada | Pienso, luego escribo: Bach o Banda El Recodo


Gif tomado de: antiflmschoolsite.wordpress.com

Bueno, una historia muy romántica, que sirve para ejemplificar el origen del cine grindhouse,  (casa de moler), término acuñado en los años 70, y que hace referencia a los lugares donde se exhibía el cine llamado de “explotación” (inglés: Exploitation film), estos lugares de poca monta, eran  salas privadas y cines underground, que proyectaban en funciones nocturnas temas moralmente inadecuados  y socialmente escandalosos como el comportamiento sexual humano, el erotismo, la violencia, el crimen, el canibalismo, los temas extraños, los zombis. Abundaban  las escenas de sangre y gore, desnudos gratuitos, masoquismo/sadismo, consumo de drogas... Estas producciones se caracterizaban por su bajo presupuesto, apostando más al escándalo que a la calidad estética para obtener un éxito comercial.

El grindhouse puede encontrarse desde los primeros años del cine, algunos especialistas mencionan películas realizadas por Edison que trataban sobre asesinatos, así como pequeños cortos de unos minutos de duración con algunos desnudos de mujeres -que fueron las primeras películas pornográficas-, como algunos de sus más antiguos referentes, trabajos experimentales del cine mudo como Le Coucher de la Mariée, (1896),   -El atardecer de la casada-, película francesa considerada como una  de las primeras producciones pornográficas de la historia, estelarizada por la actriz de cabaret  Louise Willy, donde se le ve  haciendo un striptease y teniendo relaciones sexuales con un hombre. El corto fue producido por Eugène Pirou (1841 - 1909) y dirigido por Léar (Albert Kirchner). Se estrenó en 1903. 

La película original duraba unos siete minutos, pero solo llegaron hasta nuestros días dos minutos en los que se ve el juego precoital.

También te puede interesar
Ensalada Freak: FICG 2016


Póster Traffic in Souls, 1913. Tomado de: grindhousedatabase.com



Otro ejemplo primitivo del cine exploitation es el cortometraje Electrocuting an Elephant (1903), video que documenta la electrocución de Topsy, un elefante asiático sentenciado al sacrificio por los dueños de un circo tras haber provocado la muerte de su entrenador. En 1913, la película Traffic in Souls, fue la primera  con temática de explotación, trataba sobre la controvertida trata de personas en Estados Unidos.  

Where Are My Children? (1916), fue otra película controversial. La trama retrata los juicios a un doctor acusado de practicar abortos a mujeres de clases socio-económicas altas, entre las cuales figura la esposa del investigador que lo denunció.

Continuará…


También te puede interesar
Ensalada Freak: El regreso de los muertes caminantes



David A. Becerra
PlasmArte Ideas, marzo, 2016

Twitter: @plasmarteideas

  


Ensalada Freak es coordinada por David A. Becerra

[*Cocinero de primera, perdón de primer año, 
experto en revolver cosas sin un orden específico, 
se me encargó la elaboración de ensaladas y otros platillos. 
Tengo la intención de escribir varios libros,
 de cursar varios diplomados, algunas maestrías y un par de doctorados, 
 hablo más o menos español, y lo escribo al 50%;  
soy el fundador y único miembro de mi propio club de Star Wars.]

Contacto: davidalfonsobecerra@gmail.com













viernes, 8 de enero de 2016

PLASMARTE RADIO | Programa especial. Imaginería: el proceso creativo en el arte


[Escúchanos este viernes 8 de enero a partir de las 21:00 hrs. por www.laexquisitaignorancia.com

                                                         Invitada: Cristina Ramirez




¿Qué tanto influyen las emociones para poder crear? Si bien es una idea muy romántica, pensar que cualquier disciplina artística y creación tienen como fundamento un aura sentimental, actualmente, con las nuevas tecnologías podemos discutir que el proceso creativo ha cambiado y es quizá la razón de la delgada línea que separa  lo que unos entienden como arte y otros como mera estetización de algún producto.

Son los mismos artistas que a lo largo de la historia del arte describieron como principal fuente de inspiración las emociones más profundas; depresión, enamoramiento, enojo, erotismo y demás alteraciones  propias del  ser humano. El siglo XVIII y el movimiento cultural del romanticismo marcó toda una idea de cómo debía ser concebida una expresión artística. Es decir, el proceso creativo de una obra estaba ligado a lo sentimental y limitaba al creador y al espectador a dejarse llevar por la emoción. 


La muerte de Marat (1793), J.L. David, 

Si bien, la expresión artística debe provocarte algo, también es el virtuosismo del artista y la actitud pasiva del espectador al contemplarla, lo que componen esta idea romántica  de obra de arte. El proceso de imitar la naturaleza completaba ese discurso artístico. La creatividad se quedaba en el autor sin hacer partícipe al espectador, un objeto pasivo metido en un recinto llamado museo.

El proceso creativo a  lo largo de la historia ha cambiado debido a complejos cambios sociales y tecnológicos, sin que por ello sean mejores o peores. Un gran referente, y sobre todo una ruptura, en lo que llamamos expresión artística, fue el movimiento del Pop Art a mediados del siglo XX. Si antes se creaba con la intención de meterse en un museo y que esas piezas fueran valoradas y admiradas como obras únicas, son los artistas de este movimiento quienes pusieron en crisis al objeto artístico. ¿Por qué? Porque, concibieron la obra para una cultura popular, una cultura común, una cultura de masas, con iconos e imágenes que podían entenderse desde la elite hasta las esferas más sencillas. La reproducción podía llegar a cualquiera y cualquiera  podía hacerlo. La creatividad ya no se limitaba a lo más puro del ser humano, sino que los productos utilitarios eran producto del proceso creativo, el consumo y la publicidad intervenían en este procedimiento, es decir el consumidor era parte esencial para generar un proceso creativo. 


Marilyn Diptych, (1962), Andy Warhol 


Con la llegada del internet se construye una nueva forma de entender el arte y la creatividad; el Net-Art, un fenómeno que inició a mediados de los 90, pretendía que la obra se hiciera dentro de una plataforma, en un soporte donde artista y espectador pueden participar, creando una obra colaborativa, es decir,  una plataforma “democrática”. La utopía descrita por Walter Benjamin, en donde arte y sociedad podían convivir juntos era ya una realidad. El arte es el que se hace en internet, no el que se mete en internet, con nuevos recursos visuales; nuevas sonoridades, nuevos lenguajes. La experiencia estética y el proceso creativo es ahora diferente, simplemente porque se tiene el acceso al  momento, en cualquier tiempo y espacio. 

Da click en cualquier de los links: 

jodi.org (2002) http://wwwwwwwww.jodi.org/





Moon, (2013), Aí Wei Wei & Olafur Eliasson http://www.moonmoonmoonmoon.com/#sphere


The Restar Page, (2011) http://www.therestartpage.com/ 





Víctor D. Magallón
PlasmArte Ideas, enero, 2016
 FB: PlasmArte Ideas
Twitter: @plasmarteideas








________________________

Referencias

Belting, H., (2003) La historia del arte después de la modernidad, México, D. F.: Universidad Iberoamericana

Rey, M. (2014) El proceso creativo en la obra de arte. Cultura Colectiva [En linea]. Disponible: AQUÍ


YouTube (2009, octubre 05) Jesús Martín Barbero. Del pop-folk al Net-art: agosto 19 del 2009 [Archivo de vídeo] Obtenido: AQUÍ

viernes, 19 de junio de 2015

PLASMARTE RADIO: La comida como referente cultural y de identidad


[Escúchanos este viernes 19 de junio a partir de las 21:00 hrs. por www.laexquisitaignorancia.com]



Mediante la cuidadosa mezcla de sabores, olores, colores, y texturas, sonidos y pensamientos que se encuentran en los diversos universos de la comida, cada grupo humano construye fuertes relaciones sociales  y simbólicas. Es un hecho que  en cada bocado de comida vivimos  a diario nuestra condición de seres culturales y biológicos.

Las diversas lecturas que se hacen sobre el universo de la comida (independientemente del tipo de sociedad que se estudie) nos permiten conocer la identidad y los contextos particulares de distintas comunidades alrededor del mundo. El universo de la comida brinda espacios de análisis de los constantes cambios que se dan en la vida de una sociedad, y a la vez la comida nos permite reconocer  la historia acumulada de identidad que se refleja en cada plato de comida que ingerimos. 


La alimentación es una parte fundamental de la cultura de cualquier sociedad, la relación con los recursos naturales comestibles y el desarrollo tecnológico han ido evolucionando incidiendo en lo que comemos, en cómo obtenemos nuestros alimentos y hasta en cómo los preparamos. La manera en la que estos aspectos se han ido transformando no son ajenos a los cambios que han sufrido los nuevos mercados y el avance de la industria alimenticia que ha hecho posible la aparición de nuevos alimentos y nuevas formas de conservación, producción y preparación de productos alimenticios industriales. La transformación también se expresa en los tiempos de consumo, los horarios de las comidas, en dónde comemos y en compañía de quién. Asimismo, en el surgimiento de otros espacios de socialización en torno a nuestra alimentación relacionados con el ocio, o la convivencia fuera del hogar. En la actualidad el trabajo, la moda y la mercadotecnia son aspectos que inciden de manera importante en nuestra forma de comer y en nuestra cocina.


Por otra parte, para conocer la evolución de nuestra alimentación y cocina es necesario conocer cómo ésta se vincula a la producción, a las formas de obtención de los productos comestibles, el consumo y la distribución de los alimentos; así como a los escenarios sociales, económicos y culturales que la sustentan. Es decir, requerimos del conocimiento del sistema alimenticio regional (del que depende nuestro repertorio de alimentos), y de los distintos aspectos históricos, sociales, económicos y políticos que junto con procesos más amplios, como la globalización, han influido en la alimentación y las prácticas culinarias de los pueblos, y que han contribuido en la imposición por parte de grandes corporaciones transnacionales de nuevos patrones de producción, comercialización y consumo. Ejemplo de ello es que en el mercado se encuentra ahora una gran diversidad de productos, muchos de ellos de origen extranjero, lo que ha influido en el surgimiento de nuevas preferencias y prácticas alimenticias y culinarias.



Al mismo tiempo, la alimentación y particularmente la cocina, están relacionadas con la historia, con lo que somos y a lo que pertenecemos, es decir con nuestra identidad. Para el antropólogo de la comida, Sidney Mintz (2003), el acto de comer no es una actividad puramente biológica pues "los alimentos que se comen tienen historias asociadas con el pasado de quienes los comen; las técnicas empleadas para encontrar, procesar, preparar, servir y consumir esos alimentos varían culturalmente y tienen sus propias historias. Y nunca son comidos simplemente; su consumo está condicionado por el significado...".


En este sentido, la alimentación debe ser pensada como un hecho social complejo en el que se pone en escena un conjunto de movimientos de producción y consumo, tanto material como simbólico (Álvarez, 2002). Pero es en la cocina tradicional en donde se concretan aquellos saberes y prácticas alimentarias y culinarias que permanecen como parte de nuestra herencia e identidad cultural, ella comprende los saberes culinarios, las costumbres y los rituales, así como las formas de preparación de los alimentos reconocidas y transmitidas de generación en generación.


De esta forma, la cocina tradicional regional constituye un patrimonio construido social e históricamente. Se trata de un acervo que se ha ido enriqueciendo y modificando generacionalmente y que se ha recreado y transformado localmente. 

Las cocinas constituyen un elemento de sinergia sobre diversos aspectos de la vida de las comunidades: la agricultura, la dieta, los mercados tradicionales, las formas de conservar los alimentos, las tradiciones, los procedimientos desde las viejas tecnologías hasta las innovaciones más recientes. Así como también las cocinas están al centro de procesos de intercambios culturales regionales que van conformando las identidades en el ir y venir de sus pobladores. Sin duda, dinámicas como la globalización y sus efectos de homogenización están presentes en las dinámicas culinarias, sin embargo lejos de creer que hay que instalarnos en el plano de lo global, las cocinas regionales tradicionales y sus procesos continuos de enriquecimiento se gestan y se reproducen en el espacio de lo local, es decir en nuestro espacio, aquel que co-habitamos y conocemos. 



Las prácticas que componen las cocinas tradicionales regionales, constituyen parte del patrimonio intangible de las sociedades y las comunidades, y son pieza fundamental de las economías regionales y locales. Dicho patrimonio intangible se distingue por su capacidad de evocar valores, sabores, modos, estilos, sazones que en cada ocasión se materializan en un platillo o producto para el paladar y la celebración. Por ello en torno a las cocinas, históricamente se han organizado las sociedades dando forma a una gama inmensa de estilos de vida relacionadas con la producción en el campo, los sistemas de abasto y comercialización de alimentos, las técnicas y procedimientos de prepararlos, los artefactos y objetos de uso y los modos de compartir la mesa. Es decir que los alimentos forman parte fundamental de las economías regionales y locales y su conservación, preservación y aprecio posibilitan estimular su potencial e impacto sobre otras vertientes de la vida material y simbólica de cada lugar. 


La transformación de las prácticas alimentarias ha ocurrido más aceleradamente en las zonas urbanas pero las localidades rurales no han sido ajenas a este proceso, principalmente aquellas establecidas en las áreas periféricas cercanas a las ciudades. 


Al conocer las cocinas tradicionales nos acercamos a conocer las características de la vida social, económica y productiva de los grupos sociales o de las comunidades en las que se desarrollan y  los efectos de una acelerada urbanización, las nuevas formas de alimentación y la adaptación de saberes y prácticas culinarias.




Talita Quiñones
PlasmArte Ideas, junio, 2015

FB: PlasmArte Ideas
Twitter: @plasmarteideas







_________________
Referencias

Ramiro, D., (2001) Comida y cultura: Identidad y significado del mundo contemporáneo. Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal. Revisado el 15 de junio de 2015, Tomado de: VER AQUÍ

Dìaz, C., (2005) Sociologìa y alimentación. Revisado el 15 de junio de 2015. Tomado de: VER AQUÍ

Morales, R., (s.f) La cultura de la comida. Revisado el 16 de junio de 2015. Tomado de: VER AQUÍ

RT Sepa más. (s.f.) Fotos: Un artista muestra las desigualdades social a través de la comida. Revisado el 16 de junio de 2015. Tomado de:VER AQUÍ

Maglione, A., (2015) Brando. ¿Tanto comes tanto vales?: la comida como diferenciadora social. Revisado el 16 de junio de 2015. Tomado de: VER AQUÍ