Mostrando las entradas con la etiqueta recursos. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta recursos. Mostrar todas las entradas

jueves, 14 de septiembre de 2017

COCTEL DE LETRAS | Celda energética: Los recursos energéticos de la Tierra [Parte 1]

[Sección coordinada por Inés M. Michel*]












Soy Albert Padilla, ingeniero en energía, egresado de la Universidad de Guadalajara, a lo largo de mi carrera me he dedicado a estudiar y comprender la interacción entre la materia y la energía, así como los fenómenos que surgen a partir de esa interacción, con la finalidad de que la sociedad por medio del desarrollo de nuevas tecnologías realice una transición energética hacia la sustentabilidad y el equilibrio de nuestros recursos naturales.

He tenido la oportunidad de trabajar con universidades de renombre como el MIT, para desarrollar habilidades de innovación en materia energética, y la Universidad de Karlsrue Alemania, en programas de administración energética. Actualmente radico en Ciudad de México, soy colaborador en el departamento de operaciones de una empresa 100% mexicana en la industria de producción eléctrica con fuentes renovables, donde me encargo del diseño, operación y monitoreo de las centrales eléctricas.

Ahora, tengo la oportunidad de colaborar con PlasmArte en un proyecto de difusión bastante interesante, una columna llamada Celda energética, donde encontrarán información entorno a la industria de la energía desde aspectos físicos, sociales y económicos y de una manera simplificada, con el objetivo de hacer difusión sobre una de las industrias que mueve nuestro mundo y que en los últimos años se ha visto en problemas y malos comentarios debido al calentamiento global. 

¿Cómo funciona la energía? ¿Qué es? ¿De dónde proviene? ¿Por qué somos tan dependientes a ella? ¿Cómo afecta a la economía? ¿Qué sucede con la transición energética? ¿Cómo funcionan las energías renovables? ¿Por qué no se ha logrado dejar de usar los combustibles fósiles?  ¿Podemos alcanzar la autonomía energética?

Estas y otras preguntas se irán planteando en esta columna, les dejo mi primera colaboración.

También te puede interesar
Los otros afectados del muro
















La energía no se crea ni se destruye, solo se transforma.

Cuando escuchamos hablar sobre la energía, inmediatamente pensamos en electricidad, el foco que ilumina nuestra habitación, contaminación, calentamiento global, gasolinas.

Pero ciertamente pocas veces nos ponemos a pensar de dónde proviene la luz del foco, las gasolinas, esa energía que enciende nuestra pantalla, nuestros teléfonos y que nos permite interactuar con la tecnología.

Bien, para entrar un poco en contexto iniciemos con una pregunta clave si vamos hablar de energía. ¿Que es energía?

¿En cuestiones físicas se entiende energía como la capacidad que tiene un cuerpo (materia) para realizar un trabajo, pero qué tiene que ver un trabajo con la luz que se produce en un foco, con la energía en forma de calor que desprende mi calentador o con mi teléfono celular?

Existe una relación estrecha entre la energía y la materia, sí, la composición de autónomos y elementos que estudiamos por horas en la preparatoria, esa materia, esos elementos químicos son energía.

Así de estrecha es la relación y el significado, pondremos un ejemplo: cuando llega la luz del sol a la planta hace su fotosíntesis y después una vaca come esa planta, tiene la misma materia impulsada por la energía solar, la vaca la procesa y la hace parte de su cuerpo, posteriormente el granjero la ordeña, con su leche se produce un helado que tú comes y entonces has ingerido parte de esa energía, es decir, parte de los átomos que conformaban a la vaca y a la planta. Es imposible crear energía o materia de la nada, pero para términos prácticos utilizaremos la palabra generar, aunque de antemano sabemos que nos referimos a transformar algo en otra cosa.

Retomando el tema, gracias a esta estrecha relación entre materia y energía, que al final es lo mismo, pero con comportamientos diferentes, es posible que podamos manipularla a nuestro gusto para que desempeñe una actividad determinada como: enviar un email, escuchar música, encender una bombilla o cocinar una delicioso hamburguesa Portobelo al carbón.

[Continuará...]

También te puede interesar
Lagos del mundo: Situación de urgencia










Albert Padilla.
PlasmArte Ideas, septiembre, 2017.

FB: PlasmArte Ideas
Twitter: @plasmarteideas


COCTEL DE LETRAS es coordinada por Inés M. Michel. 
[*Egresada del Instituto de Ciencias, generación 100, (100cias100pre). 
Las letras me han salvado de los hombres grises en innumerables ocasiones. 
Fiel lectora de Ende y de un sinfín de historias fantásticas y de terror. 
Casiopea es mi guía y confidente.]

Contacto: inesm.michel@gmail.com













martes, 1 de diciembre de 2015

COCTEL DE LETRAS | Contracorriente verde: Reciclar ¿deveras sirve?


[Sección a cargo de Inés M. Michel*]













                                                                                                     [Colaboración de Alejandro Juárez]


Jalisco ocupa el tercer lugar a escala nacional en la producción de basura. En promedio, cada habitante genera un kilo al día, lo que equivale, contando sólo a los habitantes de la Zona Conurbada de Guadalajara a generar 4,400 toneladas de basura al día. Suficiente para cubrir por completo la fuente de la Minerva (toda la rotonda, a siete metros de altura) en una semana.

De esta cantidad, alrededor de la mitad son desechos inorgánicos: papel, cartón, plásticos, metal, vidrio y compuestos mixtos, que usualmente se entregan revueltos al camión recolector. A pesar de que en diversos momentos se han impulsado programas de recolección separada en la Zona Metropolitana de Guadalajara, en general han fracasado debido a la falta de continuidad, las fallas en las rutas de recolección y la falta de campañas adecuadas de involucramiento de la ciudadanía, amén de la escasísima aplicación de sanciones.  Y si se le suman las veleidades de los cambios de administración, tenemos una perfecta receta para desincentivar la participación ciudadana.

Lo que más se recicla en Jalisco es papel y cartón,  seguido de aluminio, vidrio y plástico. Este último representa dificultades porque no se trata de un solo tipo de material: existe el polietileno tereftalato (el famoso PET, usado sobre todo en botellas de bebidas), junto con otros de distintas siglas, el PEAT, PVC, PS, etcétera. Si estos diferentes tipos de plástico se mezclan, el proceso de reciclado se echa a perder. Esto explica por que, a pesar de la labor de pepena realizada en los tiraderos que reciben los desechos de la ciudad, una cantidad importante de estos productos termina justo ahí, ocupando terreno y mezclándose con otros tipos de desechos para generar contaminación del agua, suelo y aire.

Si bien los consumidores tenemos la posibilidad de adquirir productos realizados con plástico reciclado (como utensilios de limpieza: cubetas, escobas, recogedores, entre otros) para lo cual es importante poner atención a las etiquetas, la labor más importante del comprador responsable es generar cada vez menos residuos. Una parte importante de la población ha escuchado hablar de las “Tres R”, correspondientes a Reducción, Reuso y Reciclado. Sin embargo, tanto el público como las instancias de gobierno y las empresas han puesto su atención en el Reciclaje, cuando el más importante es la Reducción, lo que significa producir menos desechos que deban ser reciclados. En este caso, menos es más.

La reducción en la fuente debe ser responsabilidad de la industria petroquímica (fabricante de los diferentes tipos de plásticos), de la industria transformadora (que toma esos plásticos para fabricar los diferentes productos finales), y de quien diseña el envase (envasador). Sin embargo, en la práctica dicha responsabilidad se deja en manos del consumidor, quien debe decidir entre un producto con menos empaque y otro que derrocha materia prima y aumenta innecesariamente el volumen de los residuos. ¿Cuántas veces se compra un producto que es tres, cinco o diez veces más pequeño que los empaques que lo envuelven, los cuáles se convierten automáticamente en basura, una vez que se accede al producto?

Al escoger productos con menos envoltura se producen menos residuos y se aprovechan mejor los recursos naturales. Recordemos que la producción de plástico consume grandes volúmenes de agua, así como energía que a su vez genera contaminantes que contribuyen al calentamiento global. 

Así que, regresando a la pregunta que da título a este texto, reciclar sirve (y hay que fomentarlo a través de los hábitos de consumo, labor en la que hay mucho campo por arar) pero es aún más importante reducir el volumen, al seleccionar productos con menos empaques. Recordemos que los bonitos plásticos estampados, las cajas de colores y el relleno de bolitas blancas es pagado de nuestro bolsillo, y es desechado tras abrir la caja. Literalmente, estamos tirando dinero a la basura.

También te puede interesar:

CONTRACORIENTE VERDE: Chapala, el lago desconocido

CONTRACORRIENTE VERDE: El jaguar, monarca amenazado


Imagen tomada de: Komunumo - Ver aquí


Alejandro Juárez
PlasmArte Ideas, diciembre, 2015

FB: PlasmArte Ideas
Twitter: @plasmarteideas



*COCTEL DE LETRAS está a cargo de Inés M. Michel 

[Egresada del Instituto de Ciencias, generación 100, (100cias100pre). 
Las letras le han salvado de los hombres grises en innumerables ocasiones. 
Fiel lectora de Ende y de un sinfín de historias fantásticas y de terror. 
Casiopea es su guía y confidente.]

Contacto: inesm.michel@gmail.com