Comenzó febrero, uno de los meses más relacionados con el amor y la amistad, por ello, hoy quiero hablarles de una de mis series preferidas: Lovesick.
Lovesick es una propuesta británica, que a partir de su segunda temporada fue lanzada por Netflix y actualmente se encuentra disponible en esta plataforma. Esta sitcom aborda ambos temas (amor y amistad) de una manera realista desde su primer episodio, donde Dylan, el protagonista, es diagnosticado con clamidia; a partir de este incidente hace una lista en orden alfabético de sus parejas sexuales para contactarlas y alertarlas.
Conforme la serie avanza entre saltos al pasado, vemos como el joven se enfrenta al amor en sus distintas formas, el amor idealizado, el no correspondido, entre muchos otros, pero el más difícil, desde mi perspectiva, es el que fluctúa entre uno y otro, avanzando a través de líneas paralelas, donde por pertenecer a tiempos distintos, es imposible que culmine en amor realizado; eso es lo que sucede entre Dylan y su mejor amiga Evie, en ambos se puede ver que tienen sentimientos el uno por el otro, incluso encuentros (ella también está en esa lista alfabética).
Entre los personajes principales también vemos a los otros dos mejores amigos de Dylan, Luke y Angus, quienes en momentos disfrutan de un amor disfrazado de perfección y en otros, de los estragos causados por este.
En un episodio del 14 de febrero, fecha muy próxima, narra situaciones de reencuentros con examores, fidelidad y la realidad entre "estar enamorado" y el verdadero amor.
En resumen, es una serie que nos lleva a tener un reencuentro con nosotros mismos, a rememorar las distintas facetas y versiones del amor y a recordar que de todos los tipos de amor, el más importante es el amor propio.
El internet nos ha facilitado en gran medida la forma como nos comunicamos y nos desarrollamos en lo social. Lejos estamos ya de esperar el diario matutino, para saber qué aconteció el día anterior. Las noticias y opiniones se reciben casi instantáneamente y se propagan en minutos por las redes sociales. Plataformas y repositorios en línea sirven para dar cabida a todo un cúmulo de estrategias comerciales, informativas o de entretenimiento y de esta forma llegar a las personas.
Este viernes, como una vez al mes, tendremos de invitada a nuestra amiga Estefanía Neri, amante de las redes sociales y experta en cultura pop. Nos dedicaremos a platicar sobre los temas que estuvieron en auge en las redes estos días pasados y charlaremos sobre las noticas que nos han invadido recientemente.
Procrastinar se ha convertido en una actitud muy común en la actualidad. Navegar por el internet escudriñando las nuevas tendencias en la redes sociales, ver los videos de las plataformas y estar al tanto de los temas de actualidad son las nuevas formas de mantenernos ocupados. Se ha relacionado en gran medida con el ocio, o quizá con el postergar obligaciones que de alguna u otra forma tenemos que realizar, esta actividad siempre ha estado emparejada con la pérdida de tiempo.
Cabe mencionar que en una sociedad donde se nos ha enseñado a estar siempre ocupados y mantenernos realizando actividades “productivas”, cualquier fenómeno que implique descanso se direccionará inmediatamente con algo no optimista, cuando en realidad muchas ideas en el mundo creativo son generadas cuando nos desconectamos de nuestra realidad inmediata.
¿Es la procrastinacion una nueva forma para poder llegar a un objetivo?
¿Podemos relacionar la pérdida de tiempo con algo positivo?
No te pierdas hoy en PlasmArte Radio un viernes “solo para procrastinadores”, donde platicaremos sobre postergar y nos resolverá muchas dudas la procastinadora por excelencia y gran amiga de la plataforma Estefanía Neri. También nos acompaña en la primera parte del programa Carlos Maldonado con quien platicaremos de Atletas del desconcierto, un programa de discusión abierta perteneciente a la Escuela de los Comunes que organiza el Museo de Arte de Zapopan.
Invitados especiales: Jorge Ángeles y Nicole Graf (La danza de los destinos)
Febrero está por terminar y PlasmArte Radio no podía dejar la oportunidad de hablar sobre todas aquellas historias que nos han hecho reencontrarnos y desencantarnos con nuestros sentimientos más básicos: amor/odio.
Es imposible hablar de la historia del cine sin por lo menos detenernos un poco en lo que han significado las comedias románticas en la industria cinematográfica. Si bien, este subgénero ha gozado de gran popularidad y de éxito en taquilla, tenemos también que tomar en cuenta que en ocasiones la trivialidad con que se muestra el amor, el desamor, el enamoramiento y el noviazgo, lo ha ido devaluando simplemente a placeres culpables y banales, sin considerar estas producciones dignas para ser analizadas en los círculos académicos. ¿Pero acaso el amor no puede ser algo trivial en nuestra época?
La comedia romántica nace en estados unidos en la década de los treinta, con el subgénero Screw ball comedy, que básicamente narraba las peripecias de una pareja y los enredos que estos pasaban para poder estar juntos. Conflictos de clases sociales era básicamente una de las formulas que llevarían a este subgénero a tener tanta popularidad, pues la gran depresión acechaba a los estados unidos en ese momento y eran estos filmes los que mantenían al público con un grado de esperanza de poder encontrar la felicidad a pesar de todos los obstáculos.
Fotograma de It Happened One Night, (1934). Dir. Frank Capra. Tomada de AQUÍ
Con la llegada de la segunda guerra mundial este subgénero específicamente en Estados Unidos perdió fuerza, por el simple hecho de que era algo más que inapropiado retratar historias frívolas en un mundo que se había vuelto sombrío, peligroso y salvaje. Retratar peripecias en los romances se convertiría en algo ajeno a la cultura estadounidense. Cabe mencionar que el cine mexicano aprovechó el hueco de estas historias para consolidarse en la industria cinematográfica estadounidense.
Con el paso de las décadas, la comedia romántica ha ido cambiando y adaptándose al contexto. En la década de los 50 la Sex comedy fue muy popular en la industria cinematográfica. Fue producto de una serie de acontecimientos muy particulares en donde la mujer cobra importancia en la cultura estadounidense; el famoso informe titulado Sexual Behavior in the Human Female de Alfred Kinsey, reveló al mundo que las mujeres eran seres sexuales y la publicación de la revista Playboy. Pillow Talk de 1959 o Lover Come Back de 1961 consolidaron a Doris Day y Rock Hudson como la pareja más popular de Hollywood.
Revista Playboy, ejemplar no. 1. Imagen tomada de AQUÍ
En la década de los 70, la comedia romántica se vuelve más radical, teniendo en cuenta los profundos cambios sociales que se vivían, como los movimientos por los derechos de las mujeres, los negros y los homosexuales, los argumentos retrataron historias con tintes ya no tan triviales. El aumento de divorcios, el debate en torno al aborto y los numerosos indicadores mostraban que había más mujeres solteras viviendo en las ciudades que hombres, por lo que la vida de pareja en la pantalla tenía que ser diferente. Las historias eran más introspectivas y de autoconsciencia en los romances. El clásico filme Annie Hall, dirigido por el grandioso Woody Allen en el año de 1977 es uno de los mejores ejemplos.
La cultura de la “rom-com” sufre un pequeño declive en la década de los ochenta pero es en los noventa donde encuentra mayor rentabilidad dentro de la industria cinematográfica, siendo para algunos la época de oro. Cabe mencionar que de una lista de los quince filmes más rentables en la historia del cine, dos son comedias románticas; el clásico filme de 1990 Pretty Woman que convirtió a Julia Roberts en la reina de las "com-rom" y There's Something About Mary de 1998, ambas llegando a superar su inversión inicial a mas de 1000% con casi 500 millones de dólares recaudados cada una.
El argumento de las comedias románticas es básicamente sencillo (dos personas se conocen, se enamoran, no pueden estar juntas por numerosos aspectos internos y externos, pero al final lo logran), obviamente con numerosas variaciones en esta línea argumentativa. Es a partir de esta década y en la década subsecuente donde las historias se vuelven más complejas, incluso hasta dejándonos un sabor agridulce al final del filme. My Best Friend's Wedding de 1997 y (500) Days of Summer de 2009 son algunas de las cintas en que más de alguno lloró al salir de la sala.
Fotograma de (500) Days of Summer (2009). Dir. Marc Webb. Tomada de AQUÍ
Actualmente, muchos consideran que las comedias románticas se encuentra en declive, por dejar de lado las historias y centrarse solamente en conseguir actores de renombre. Además, el miedo a fracasar en taquilla ha hecho que las productoras no experimenten en los guiones y sigan utilizando una fórmula ya desfasada.
¿En verdad las comedias románticas ya no tienen nada que ofrecernos actualmente?
No te puedes perder nuestro programa de hoy donde hablaremos de todas esas comedias románticas que tanto amamos u odiamos, argumentos sencillos o complejos pero que nos han marcado en lo más profundo de nuestro ser.
Mientras tanto los dejo con una de las mejores escenas en la historia de las comedias románticas.