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martes, 2 de febrero de 2016

COCTEL DE LETRAS | Pienso, luego escribo: Las Mujeres de Star Wars

[Sección a cargo de Inés M. Michel*]








[Este texto fue publicado originalmente en el blog Cuerdas Ígneas, del que soy colaboradora. Decido compartirlo también en este espacio, con ligeros cambios, por el buen recibimiento que tuvo y para abonar al tema abordado el viernes 22 de enero en PlasmArte Radio: Heroínas Parte 1].

Nunca me he sentido particularmente atraída por las películas de Star Wars, pero sí las he visto todas, y gracias a David conozco muchos más detalles sobre George Lucas y este universo de los que hubiera averiguado por mí misma. 

Estoy lejos, muy lejos, de saber tanto como él o de considerarme seguidora de estos filmes, lo que no me impidió disfrutar bastante de Star Wars VII: The force awakens, dirigida por J. J. Abrams, la primera, desde que la franquicia fue vendida por su creador a The Walt Disney Company, la segunda compañía de medios de comunicación y entretenimiento más grande del mundo (Google ocupa el puesto número uno), por una nada despreciable cantidad cercana a los cuatro mil millones de dólares.

Aquí no haré una valoración sobre la cinta, pues lo que me interesa es hablar de un punto en particular, las chicas de esta historia, específicamente dos muy importantes en el séptimo capítulo. Fue una muy grata sorpresa encontrarme con que Rey (Daisy Ridley), es la protagonista de esta aventura cinematográfica que se ha consolidado como ninguna otra en la historia del cine.

Para mí es una cualidad encontrada en esta nueva propuesta (y esto va muy conectado con otro tema que desarrollé para Cuerdas Ígneas en una entrada titulada Nos faltan heorínas... y villanas también);  me dije, estamos avanzando rápido, otra heroína en otra superproducción, una que en varios diálogos hace hincapié en su capacidad de ser independiente, en lo pequeño y en lo grande, por ejemplo, señalando a Finn que no tiene por qué tomarla de la mano pues ella puede correr sola.

Sé que le falta mucho a Rey para consolidarse como personaje y lograr un peso que se equipare a otros de entregas pasadas, pero ver a esta joven actriz, prácticamente desconocida, encarnando a una chica que va emprendiendo este viaje fue muy gratificante.

Tengo que decir que, aparte de lo ya mencionado, ciertos acontecimientos recientes me hicieron querer escribir esto y hablar así de esta chica, y de otra mujer, la general Leia (Carrie Fisher), quien treinta y ocho años después, ha dejado el título de nobleza y ya no es más una princesa sino la líder de la resistencia contra la Primera Orden, surgida de lo que fue el Imperio en la trilogía original. Uno de esos acontecimientos es la ausencia de Rey en el Monopoly de Star Wars (Hasbro), lo cual desató una enorme polémica que obligó a la compañía a pronunciarse al respecto (ver respuesta en: Cinemania). El asunto parece muy sencillo, el juego de mesa lanzado por Hasbro presenta una variación del conocido Monopoly, donde se puede elegir entre Luke Skywalker, Finn, Kylo Ren y Darth Vader (personaje que, de hecho, no aparece más que referenciado en The force awakens). ¿Y Rey? Nada, ausente en estas piezas del juego. ¿Dónde está Rey?

Justo esa frase fue utilizada a manera de hashtag, #WheresRey, como parte de una campaña de presión en redes sociales, evidenciando la ausencia de ella entre los muñecos dedicados a los personajes centrales de esta película, así que no solo se trata del Monopoly. Encontramos con facilidad a Finn, Kylo Ren o Poe, mientras que Rey, la protagonista de esta historia, no forma parte de las figuras de acción más promocionadas en las estanterías de las tiendas. ¿Por qué no es un personaje relevante en esta primera parte del merchandising? Y no, no es para nada banal preguntárselo, pues es justo el merchandising ligado a estas películas lo que ayudó a posicionarlas donde están,  lo que generó un fenómeno que, después de Star Wars, fue replicado por un sinnúmero de producciones.

Parece que no hemos avanzado tanto como pensé esperanzadoramente cuando vi el filme, aún hay que pelear por lo más básico, ser tomadas en cuenta. En esta ocasión, ¡ya están los personajes!, solo era cuestión de incluirlos, ERA OBVIO, jamás hubiera pensado que la ausencia llegaría después de lo más complicado. Ya teníamos a una chica, una heroína, se escribió un guion sobre ella, ese guion se llevó a la pantalla..., y ese último paso, el de llegar, entonces, a las jugueterías y que niñas y niños pudieran identificarse y jugar con su personaje no llegó... aún.

Por otro lado, está Leia, otra de las chicas rudas de este universo, presente desde las primeras entregas. Aquí quisiera mencionar algunas cosas sobre Carrie Fisher, la actriz que la interpretó desde el principio y que ha vuelto, décadas después, a ponerse en la piel de esta maravillosa mujer de Star Wars. Todo tipo de comentarios se han podido leer en las redes acerca de Carrie, muy pocos sobre lo más importante, su interpretación; se habla de su aumento de peso, de las exigencias de la producción para que bajara kilos (algo que ella misma mencionó en entrevistas), de su aspecto a sus casi sesenta años; cosa que su coprotagonista, Harrison Ford ha sufrido mucho menos y, por supuesto, que los años le han pasado por encima, además, con perdón de todos sus fans, está muy lejos del Han Solo que solía ser, algo que incluso se menciona a manera de chiste en un diálogo entre Finn y Rey.


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Tomada de: Ver aquí 
Todo va hacia lo que es una realidad aún frecuente, las mujeres estamos lejos de tener una representación equitativa en las historias que genera la industria, las actrices están lejos de aspirar a la misma cantidad de papeles que sus pares masculinos, entre más edad tengan, peor panorama, muy pocas logran traspasar los cuarenta y mantenerse en el mismo ritmo de trabajo. La edad, las arrugas, el peso, cobran una factura mucho más alta a las mujeres que a los hombres, estos últimos pueden ser muchas veces considerados atractivos, hombres de experiencia y muchas cosas más con sus años encima, las mujeres, parece que no, y las que están ahí son sumamente cuestionadas. Para muestra basta un botón: toda la polémica generada en redes sociales por el escote de Susan Sarandon, de 69 años, en la alfombra de los Premios SAG. (Ver aquí).

Faltan mujeres de este universo, una obvia es la reina Amidala, madre de Luke y Leia, así como otras que no menciono por centrarme en esta ocasión en lo planteado en la primera parte de la la trilogía anunciada por Disney, y más específicamente en Rey y Leia, dos mujeres con mucho peso en la historia. El tema da para más, me conformo, por el momento, con haber puesto estas cuestiones sobre la mesa. 

Tomada de: Ver aquí

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Inés M. Michel.
PlasmArte Ideas, febrero, 2016.
FB: PlasmArte Ideas
Twitter: @plasmarteideas



*COCTEL DE LETRAS está a cargo de Inés M. Michel 
[Egresada del Instituto de Ciencias, generación 100, (100cias100pre). 
Las letras me han salvado de los hombres grises en innumerables ocasiones. 
Fiel lectora de Ende y de un sinfín de historias fantásticas y de terror. 
Casiopea es mi guía y confidente.]
Contacto: inesm.michel@gmail.com










viernes, 14 de agosto de 2015

PLASMARTE RADIO | El principio de la Pitufina - Mujeres en la narrativa de ficción

[Escúchanos este viernes 14 de agosto a partir de las 21:00 hrs. por www.laexquisitaignorancia.com]




El principio de la Pitufina


Probablemente ya han notado que en las historias que vemos en televisión y en el cine encontramos una amplia variedad de personajes masculinos, podemos ver distintas personalidades y características, lo que se traduce en muchos tipos de hombres.

Por el contrario, cuando se trata de los personajes femeninos los ejemplos son pocos y, generalmente, hay un grupo de amigos que consta de cuatro o cinco chicos y solo una o quizá dos chicas.

¿Recuerdan a los Pitufos?




Unos pequeñitos seres azules viven en una aldea con una sola chica. Pitufina es la única figura femenina en un grupo de más de cien pitufos.

Fue la poeta y ensayista estadounidense Katha Pollit quien utilizó este término, denunciando así una realidad de la narrativa de ficción. A pesar de que las mujeres somos más del cincuenta por ciento de la población mundial, en películas, cómics y todo tipo de historias, apenas estamos representadas por un pequeño porcentaje de los personajes principales.

Por ello, Pollit en 1991 llamó a este fenómeno El principio de la Pitufina, en un artículo del New York Times, poniendo por fin nombre a uno de los clichés más recurrentes del entretenimiento.

Los espectáculos son protagonizados por un grupo de amigos acompañados por una mujer solitaria, definida de manera estereotipada. Mientras que estas historias constituyen la normalidad y se consideran para público en general, es decir, tanto hombres como mujeres, otras, protagonizadas esencialmente por mujeres, son minoría y se consideran películas de nicho, esto es, para un grupo en concreto.

Aunque esto ha cambiado un poco con las últimas sagas hollywoodenses como Divergent o The hunger games, que presentan roles más equitativos y a mujeres en diversos papeles de liderazgo, aún queda mucho camino por recorrer.

¿Por qué las mujeres no aparecemos frecuentemente en papeles principales?

Esto es algo que es perjudicial desde varios puntos de vista, uno de ellos más que evidente, y de lo que ya se han quejado las actrices hollywoodenses, es el hecho de que como mujer no se aspira a la misma cantidad de papeles que como hombre; pero, lo más importante, estos pocos personajes femeninos estereotipados acaban funcionando como la normalidad y, por ende, permeando una visión global sobre qué es ser mujer y cómo funcionamos las mujeres.

En un comercial de Always titulado #LikeaGirl mostraron cómo expresiones tales como “correr como niña” han sido utilizadas como insulto, haciendo referencia a que las chicas hacemos las cosas sin fuerza o con menor capacidad que los chicos. Por supuesto, esto es algo que tiene que ver con un sistema complejo de valores que son inculcados desde la infancia y por muchos medios, incluyendo los medios masivos de comunicación. Es por esto que el tema del principio de la Pitufina no es algo superfluo, pues forma parte de ese modelo de enseñanza donde las mujeres somos menos importantes que los hombres.



El problema rebasa las fronteras de la ficción y se traduce en comportamientos reales que resultan ser discriminatorios, en el caso del cine, por ejemplo, es sabido que las actrices reciben sueldos menores que los actores por papeles protagonistas, algo que también han exigido que cambie figuras como Meryl Streep y Patricia Arquette, esta última con un poderoso discurso durante la aceptación de su Oscar en la pasada edición de los premios que fue motivo de vítores.

En cuanto a escenarios más cotidianos, laborales y domésticos, vivimos también situaciones de desigualdad, con pocas mujeres en roles de liderazgo en las empresas, salarios inequitativos y aún con ideas muy extendidas que relegan a niñas y mujeres a papeles secundarios en la vida diaria.

Sucede lo mismo en ámbitos como el científico y el histórico, donde los nombres de importantes mujeres no han logrado pasar a la historia con la misma contundencia que sus pares masculinos, a pesar de haber contribuido con importantes descubrimientos o aportaciones, solo por el hecho de ser mujeres, y, por ello, a algunas se les negó el crédito correspondiente o simplemente pasaron desapercibidas.


La propuesta de programas como este que abordan el tema es, primero, poner sobre la mesa estos asuntos, cuestionarlos, sacarlos de su rango de normalidad para, a partir de ahí, preguntarnos sobre nuestra realidad y poder analizarla con ojos críticos, así como proponer alternativas que construyan diferentes trincheras, un mundo distinto. 

Veronica Roth y Suzanne Collins, autoras de las sagas Divergente y Los juegos del hambre, ya hicieron lo propio en la trinchera de la literatura, escribiendo estas historias con maravillosas protagonistas que brincaron de manera muy exitosa a la pantalla grande y que ya han contribuido a construir modelos de ficción distintos.


Veronica Roth

Suzanne Collins


Inés M. Michel.
PlasmArte Ideas, agosto, 2015.
FB: PlasmArte Ideas
Twitter: @plasmarteideas







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Referencias

¿Qué es el principio de la Pitufina?, Fotogramas: CLICK AQUÍ.